vie. Abr 10th, 2026

La emboscada que cobró la vida del agente de policía Kenny Giovany Curry Ávila en el municipio de Limón, Colón, volvió a poner en el foco a la estructura criminal conocida como Los Montoya, un clan delictivo con fuerte presencia en el litoral atlántico.

De acuerdo con investigaciones del Ministerio Público y de la Policía Nacional, Los Montoya estarían vinculados al tráfico de drogas en la zona costera de Colón, utilizando áreas montañosas y rurales como corredores estratégicos para el trasiego.

Además, las autoridades han ejecutado allanamientos contra bienes y plantaciones asociadas a la organización, señalada de operar en municipios como Limón, Iriona y Bonito Oriental.

Operativos en marcha

Tras la emboscada del domingo 28 de septiembre, donde una patrulla policial fue atacada a balazos, policías y militares se desplegaron en distintos puntos de Colón para dar con los responsables. Los operativos cuentan con patrullajes terrestres y apoyo aéreo de helicópteros.

El saldo de la emboscada

En el ataque murió el agente Kenny Giovany Curry Ávila, mientras que tres uniformados —entre ellos una mujer policía— resultaron heridos de bala y fueron trasladados a un hospital de la región.

Colón: un epicentro del crimen organizado

La violencia en Colón se explica en parte por la presencia de clanes dedicados al narcotráfico, entre ellos:

Clan Montes Bobadilla (Los Montes): históricamente vinculado a redes internacionales de droga y despojo de tierras.

Los Camellos: banda local ligada a homicidios y extorsión.

Pandillas transnacionales (MS-13 y Barrio 18): que disputan control territorial en la zona costera.

En este escenario, Los Montoya han ganado notoriedad por su capacidad de operar en áreas remotas y enfrentar directamente a las fuerzas de seguridad, como ocurrió en el reciente ataque armado.

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