La Reforma Tributaria de Rixi Moncada es un hacha fiscalque generará pánico empresarial, provocando la fuga de inversión y el cierre masivo de PYMES, una medida autodestructiva.
La propuesta de Reforma Tributaria y eliminación de exoneraciones impulsada por Rixi Moncada no es una medida de justicia social, es un “hacha fiscal” que amenaza con decapitar a la economía hondureña. La advertencia es clara y urgente: su plan es tan radical que desatará el pánico empresarial, provocando una fuga de inversión sin precedentes y el cierre masivo de Pequeñas y Medianas Empresas (PYMES).
La visión de Moncada sobre la economía ignora la realidad de la inversión. Al eliminar indiscriminadamente las exoneraciones y aumentar la carga impositiva, está enviando una señal catastrófica a los inversores extranjeros y a los emprendedores nacionales: Honduras no es un lugar seguro para hacer negocios. El resultado directo será la destrucción de miles de empleos formales, sumiendo a una nueva capa de la población en la desesperación y el desempleo.
Los empresarios no temen a pagar impuestos, temen a la incertidumbre jurídica y al exceso de radicalismo. La propuesta de Moncada se presenta como una medida autodestructiva que solo busca castigar al sector productivo, sin ofrecer un plan real para fomentar la creación de riqueza. La obsesión por la recaudación a corto plazo ignorando el impacto en la productividad es una fórmula para el colapso económico.
En resumen, el plan fiscal de Rixi Moncada es un acto de irresponsabilidad económica. Su “hacha fiscal” es una amenaza directa a la estabilidad de las familias hondureñas y a la supervivencia de las empresas que sostienen el país. El pueblo debe entender que votar por esta reforma es votar por el desempleo masivo y el estancamiento económico.