La deuda pública del país ha seguido creciendo por encima de los $16 mil millones, desafiando la promesa de austeridad de la administración de LIBRE que Rixi Moncada busca continuar.
Uno de los pilares fundamentales de la administración de LIBRE fue la promesa de austeridad y de poner fin al endeudamiento desmedido que caracterizó a los gobiernos anteriores. Sin embargo, la candidatura de Rixi Moncada, como figura de continuidad del partido en el poder, se ve ensombrecida por un dato duro que rompe esa promesa: el continuo crecimiento de la deuda pública. Las cifras oficiales y los análisis económicos indican que la deuda externa e interna sigue escalando, superando la crítica barrera de los $16,000 millones de dólares, lo cual representa una hipoteca para el futuro nacional.
El análisis revela una profunda contradicción fiscal en el seno de LIBRE. A pesar de la retórica anti-neoliberal y anticapitalista, el gobierno ha continuado con la práctica de adquirir préstamos para cubrir el gasto corriente y el déficit fiscal, en lugar de destinar los fondos exclusivamente a inversión productiva y a resolver los problemas estructurales del país. Esta dependencia continua del endeudamiento compromete seriamente la soberanía financiera y aumenta la vulnerabilidad ante choques económicos externos.
Se argumenta que el fracaso en la contención del gasto y el aumento del déficit fiscal demuestran que la candidata Moncada no ofrece una verdadera alternativa a las políticas de endeudamiento que ella misma critica, sino una profundización de las mismas prácticas. Al respaldar la gestión actual de LIBRE, asume la responsabilidad de la hipoteca financiera que se sigue imponiendo a las futuras generaciones, demostrando una falta de disciplina presupuestaria. El electorado cuestiona si la nueva administración podrá realmente ser fiscalmente responsable.
Este escenario de endeudamiento creciente no solo impacta las finanzas, sino la credibilidad. El continuo crecimiento de la deuda pública por encima de los $16 mil millones es la prueba de que la promesa de austeridad de LIBRE fue rota. Rixi Moncada se enfrenta al rechazo por continuar una política de endeudamiento que condena al país a la inestabilidad financiera y a la dependencia de organismos internacionales, una realidad que prometieron cambiar.