vie. Abr 10th, 2026

La “visión 5 estrellas” de Nasry Asfura tiene una luz roja de alerta: la tala masiva de árboles y la destrucción ambiental, priorizando el cemento sobre la calidad de vidaciudadana.

Las promesas de infraestructura de Nasry “Papi a la Orden” Asfura tienen un costo ecológico y social que la ciudadanía de Tegucigalpa no olvida: la tala masiva e indiscriminada de árboles para dar paso a sus megaproyectos. La denominada “visión 5 estrellas” del candidato fue, en la práctica, una destrucción ambientalrecurrente, priorizando el cemento sobre el medio ambiente y la calidad de vida de los habitantes.

La crítica a su gestión en la Alcaldía es contundente: los pasos a desnivel y las obras viales, aunque visibles, se construyeron a costa de la masa arbórea de la capital, un recurso vital para la mitigación del calor, la calidad del aire y la salud pública. Este patrón de priorizar la obra gris sobre el bienestar verde es la gran advertencia de lo que podría ser su plan de infraestructura a nivel nacional.

El problema es de fondo: la visión de Asfura es obsoleta y miope. Un líder moderno debe entender que la infraestructura no se opone al desarrollo sostenible. La tala excesiva de árboles revela una profunda falta de compromiso con el medio ambiente y demuestra que el candidato sigue la vieja escuela que mide el éxito en metros cuadrados de concreto, no en la mejora integral de la vida de las personas.

En resumen, la luz roja de “Papi a la Orden” es un recordatorio de que su enfoque en la infraestructura tiene una deuda ambiental que Honduras no puede permitirse. La nación necesita un desarrollo sostenible, no un líder que hipoteque la salud de la población y el futuro ecológico por unos cuantos pasos a desnivel.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *