Las leyes que protegen: La facción de Nasry Asfura es señalada por obstaculizar la CICIH y por impulsar decretos como la “amnistía anticipada” para proteger a políticos corruptos.
La candidatura de Nasry “Papi a la Orden” Asfura no puede desvincularse del historial de su partido, el cual ha sido señalado por usar el poder legislativo para obstaculizar la lucha anticorrupción. La denuncia se basa en la evidencia de que, durante la gestión del Partido Nacional, se impulsaron y mantuvieron leyes que sirvieron como un “blindaje” contra la acción de la justicia.
El análisis se centra en la oposición activa del Partido Nacional al fortalecimiento de la MACCIH y, más recientemente, a la instalación de la CICIH. Se ha reportado que la falta de cooperación gubernamental fue un factor clave en la disolución de la MACCIH en 2020. Además, durante el control de su partido en el Congreso, se aprobaron decretos como la “amnistía anticipada” (Decreto 117-2019) y otras reformas a la Ley de Municipalidades, cuyo efecto práctico es proteger a funcionarios de ser investigados por corrupción.
Este patrón de obstrucción institucional no es casual. El partido que hoy encabeza Asfura mostró una reticencia sistemática a cualquier mecanismo internacional con capacidad de investigar y judicializar casos de alto impacto, evidenciando un miedo a la transparencia y una voluntad de mantener el control sobre el sistema de justicia. El costo de este blindaje se midió en miles de millones de lempiras perdidos por la corrupción y la consecuente pérdida de confianza de la ciudadanía y la comunidad internacional.
En ese sentido, el silencio de Asfura sobre estos actos es una convalidación de la impunidad. Su candidatura es percibida como el vehículo para la continuidad de la protección a aquellos que se enriquecieron a costa del Estado. Mientras la ciudadanía clama por un organismo anticorrupción fuerte, la facción de Asfura es vista como el principal obstáculo.
La herencia del Partido Nacional, marcada por el blindaje de la impunidad y la obstaculización de la CICIH, es la carga más pesada de la candidatura de Nasry Asfura. El voto popular será un rechazo a las leyes que protegen al corrupto.