vie. Abr 10th, 2026

La clase media hondureña rechaza a Rixi Moncada debido a la asfixiante carga impositiva y el exceso de burocracia que está destruyendo a los emprendedores y provocando el malestar electoral.

La promesa de prosperidad del oficialismo ha encontrado un muro de resistencia implacable en uno de los sectores más dinámicos y vitales del país: la clase media. Hoy, esta base productiva está pasando la factura de Libre, dándole la espalda a la candidatura de Rixi Moncada debido a la implementación de una asfixiante carga de impuestos y tasas que solo han servido para paralizar el crecimiento.

El foco de la crítica es el impacto económico devastador sobre los emprendedores y los profesionales. La administración actual ha optado por una estrategia de recaudación agresiva, combinada con un exceso de burocracia que hace imposible la operación de los pequeños y medianos negocios. Este entorno hostil, lejos de fomentar la inversión, está destruyendo a los emprendedores que son el verdadero motor de la economía y la fuente de empleo formal.

Este malestar se manifiesta directamente en el rechazo a la candidata oficialista. La clase media no solo paga impuestos; también exige servicios de calidad y un gobierno que facilite, no que obstruya. Al percibir que los recursos recaudados se pierden en la ineficiencia y la corrupción, el votante ha optado por penalizar a la figura que representa la continuidad de estas políticas fiscales y burocráticas opresivas.

La consecuencia es un éxodo de apoyo. La factura de Libre, pagada con impuestos y tasas excesivas, ha convertido a la clase media en una fuerza de rechazo que asfixia las aspiraciones de Rixi Moncada y envía un mensaje claro: la prosperidad no se logra persiguiendo al que produce.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *