El Departamento de Epidemiología del Hospital Escuela (HE) reportó 116 casos de mordedura de serpiente en distintas regiones de Honduras en lo que va del año. Gracias a la rápida atención médica y a la aplicación del suero antiofídico, todos los pacientes sobrevivieron.
La mayoría de los afectados proviene de Francisco Morazán, El Paraíso, Olancho y otros cinco departamentos. Las víctimas, en su mayoría hombres dedicados a labores agrícolas, tienen edades entre los 2 y 85 años.
Entre los sobrevivientes está Nelson Geovanny, quien recordó el momento en que una serpiente cascabel lo atacó mientras caminaba por un matorral.
“Se me enganchó en la pierna (serpiente) y me llevaron de inmediato al hospital. Los médicos controlaron el veneno a tiempo”, relató.
El portavoz del HE, Miguel Osorio, explicó que el protocolo médico incluye la evaluación de signos vitales, el control del dolor y la aplicación del suero antiofídico, además de limpiezas de la herida, analgésicos, transfusiones y vacuna antitetánica para evitar infecciones.
Las serpientes más venenosas en Honduras son la barba amarilla, cascabel, coral, tamagás y el timbo o mano de piedra. Las autoridades sanitarias recomiendan llamar al 911 ante una mordedura y mantener la calma, limpiar la herida con agua y jabón y cubrirla sin aplicar torniquetes ni cortar la piel.
