mié. Abr 8th, 2026

El eslogan vacío de Asfura en salud: su promesa de “cero corrupción” es un insulto, dada la historia de saqueo del sector por el Partido Nacional, que garantizó impunidad y la crisis hospitalaria.

La promesa de Nasry “Tito” Asfura de construir un sistema de salud con “cero corrupción” es el epítome del eslogan vacío en esta campaña. La crítica es ineludible: ¿Cómo puede un candidato que representa al partido señalado de orquestar el saqueo masivo de los fondos del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) y de desmantelar la red hospitalaria, prometer ahora ser el abanderado de la limpieza en el sector?

La denuncia se basa en la memoria histórica del pueblo hondureño. La gestión de los gobiernos del Partido Nacional no solo se caracterizó por la opacidad, sino por el desvío multimillonario de fondos de salud, un acto criminal que costó miles de vidas. La promesa de “cero corrupción” de Asfura se convierte en un insulto a las víctimas, ya que su propia plataforma se sustenta en la impunidad de los responsables de la crisis hospitalaria.

Su plan de “supervisión estricta” y “gestión seria” es cínico. Los críticos argumentan que estas frases son una cortina de humo para desviar la atención de los mecanismos de corrupción que ya lo tienen imputado por presunto desvío de fondos. La victoria de Asfura, temen, sería una póliza de seguro para la vieja guardia de su partido, garantizando que el cáncer de la corrupción siga minando los recursos destinados a los enfermos.

El plan de salud de Nasry Asfura es una burla a la inteligencia de los hondureños. Su promesa de “cero corrupción” no tiene credibilidad, pues está respaldado por el mismo partido que llevó el sector sanitario al colapso y que garantizó la impunidad de los saqueadores.

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