jue. Abr 9th, 2026

El caso de alto impacto relacionado con el crimen del doctor Miguel Ángel Salgado Cabezas (31) pasó prácticamente a secretividad, mientras lo resuelven equipos de la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC).

Salgado Cabezas murió la noche del miércoles anterior, tras ser privado injustamente de su libertad a inmediaciones del Hospital Escuela de Tegucigalpa, lugar donde estuvo cubriendo su turno como internista.

En las cercanías al edificio de Medicina Forense, el galeno que además cursaba un posgrado en Medicina Interna, supuestamente fue llevado por la fuerza a bordo de un vehículo.

Dos horas después, el cuerpo sin vida de Salgado Cabezas fue encontrado en una zona utilizada como botadero de basura, conocido como La Planada, en Lomas del Diamante, al sur de la capital hondureña.

Durante la inspección de la escena criminal, las autoridades encontraron documentación a nombre de Miguel Ángel Salgado Cabezas, identificado como médico de profesión y presunto empleado del Hospital Escuela.

Agentes policiales llegaron al lugar y confirmaron que se trataba de un homicidio. El fallecido estaba tendido boca abajo y presentaba evidentes signos de violencia. Posteriormente, el cuerpo fue trasladado a la morgue capitalina.

La mañana del jueves, autoridades policiales informaron que el vehículo del galeno fue localizado cerca de la morgue capitalina.

Equipos de la Unidad de Inspecciones Oculares de la Policía Nacional, realizaron las pesquisas del automóvil, tipo CRV, donde se recolectó posibles indicios para dar con el paradero de los homicidas.

En este contexto, los agentes de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), ayer informaron que ese caso ya pasó al Ministerio Público (MP), ente que será el encargado de indagar y desenredar el caso que ha conmocionado a gran parte de las personas que se dedican al rubro de la medicina.

El ministro de Planificación Estratégica, Ricardo Salgado, condenó el asesinato de su sobrino, Miguel Ángel Salgado Cabezas.

El funcionario, en su cuenta social de X, calificó lo ocurrido como un hecho “imperdonable” y aseguró que es un duro golpe para él y su familia.

“Es imperdonable la saña, la sangre fría, la bestialidad, ejecutar la tarea de verdugo por unos pesos más. Político o no, ningún ser humano debe ser sometido a la grosería de la tortura”, fueron parte de sus declaraciones. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *