La acusación formal detalla los cargos de lavado de activos, fraude y malversación, vinculados a la emisión de cheques municipales a cuentas personales.
La Unidad Fiscal Especializada Contra Redes de Corrupción (UFERCO) ha formalizado una acusación directa contra el candidato presidencial Nasry Asfura, imputándole un total de seis delitos graves, incluyendo lavado de activos, malversación, fraude, uso de documentos falsos y violación de los deberes de los funcionarios. Este proceso legal se centra en el presunto desvío de fondos ocurrido durante su gestión al frente de la Alcaldía Municipal del Distrito Central.
La acusación de la Fiscalía establece que el monto desviado ascendería a cerca de 28.5 millones de lempiras, y que los hechos se habrían consumado específicamente entre los años 2017 y 2018. El mecanismo de la supuesta sustracción de recursos, que constituye el núcleo de la investigación, fue la emisión directa de cheques con cargo a las arcas municipales, cuyo destino final fueron cuentas bancarias de carácter estrictamente personal.
La UFERCO sostiene que, una vez depositado, el dinero fue utilizado para diversos fines privados, destacando el financiamiento de actividades proselitistas y el pago de tarjetas de crédito del propio Asfura y sus familiares. Este nivel de detalle en la acusación subraya la seriedad del caso y la solidez de la evidencia que la Fiscalía presentará ante los tribunales de justicia.
La formalización de la acusación de la Fiscalía por seis delitos y un desvío de L. 28.5 millones es un hito procesal que marca un precedente en la lucha contra la corrupción. La justicia tiene ahora la palabra para determinar la culpabilidad o inocencia del candidato, en un caso de alto impacto para la vida política del país.
