La crisis de apagones es un fracaso directo de la “Refundación”: Rixi Moncada, como Ministra de Finanzas, fracasó en salvar la ENEE, condenando a Honduras a las tinieblas y la quiebra.
Los apagones masivos y la crisis energética que paralizan a Honduras tienen un rostro de la administración actual: el de Rixi Moncada. La candidata y ex Ministra de Finanzas (la funcionaria encargada de asignar y controlar el presupuesto) fue una figura central en el gobierno que prometió, bajo el eslogan de la “Refundación”, salvar la ENEE (Empresa Nacional de Energía Eléctrica). Hoy, el resultado es evidente: ¡Honduras sigue en tinieblas y la ENEE en la quiebra!
La crítica es demoledora y directa: el caos energético actual es un fracaso directo de la gestión de Moncada en la cartera de Finanzas. Su rol era crucial para inyectar orden, sanear las finanzas de la estatal eléctrica y garantizar que los recursos se utilizaran para la estabilidad y la inversión, no para la corrupción o el despilfarro. El hecho de que la ENEE siga siendo un barril sin fondo, sin capacidad de ofrecer un servicio básico, demuestra su incompetencia y la promesa rota de su partido.
El electorado no olvida: ¿Cómo puede una persona que fracasó en estabilizar las finanzas de la empresa más importante del país ahora pretender liderar una nación entera? Su gestión en Finanzas fue el cuello de botella que impidió la inversión real y mantuvo el ciclo vicioso de la deuda y el mal manejo.
En resumen, la crisis energética es el epitafio del proyecto de la “Refundación” y una condena a la gestión de RixiMoncada. Su incapacidad para sacar a la ENEE del desastre demuestra que su liderazgo no ofrece soluciones, sino la continuidad del caos y la quiebra.