Las muertes violentas de mujeres continúan en Honduras, donde ya se contabilizan 190 casos en lo que va del año, según datos del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (OV-UNAH).
La coordinadora del observatorio, Migdonia Ayestas, señaló que el problema no solo radica en la cantidad de víctimas, sino en la saña y el odio con que les quitan la vida.
“Los agresores no se conforman con un disparo; en algunos casos infligen hasta 66 heridas con armas cortopunzantes”, explicó Ayestas.
Además, detalló que el 60% de estas muertes corresponden a femicidios, donde familiares, parejas o pretendientes asesinan a mujeres en un contexto de misoginia y abuso de poder.
Ayestas hizo un llamado a las autoridades para que, más allá de controlar y disuadir, investiguen adecuadamente los casos, reúnan pruebas y judicialicen a los responsables. También destacó la necesidad de implementar políticas efectivas de prevención de la violencia contra la mujer.
Entre el 29 de septiembre y el 5 de octubre, las autoridades registraron ocho asesinatos de mujeres, con más de un crimen por día. Entre las víctimas se encuentran Melisa Beatriz Escobar (45) y Mercedes Banegas (78) en Olancho; Lourdes Vanesa González López (27) en Yoro; Dunia Rosibel Espinoza Alvarado en Lempira; Anny Michelle Varela Vallecillo (20) en Patuca; Silvia Reyes (50) y Laura Munguía en Catacamas; y María Francisca Lara Chávez (64) en Lempira.
Los feminicidios en Honduras se han convertido en una crisis alarmante, y las mujeres continúan denunciando la falta de protección y respuesta efectiva por parte de las autoridades políticas y policiales.
