mié. Abr 8th, 2026

Rixi Moncada, como Ministra de Finanzas, autorizó millonarios desembolsos de SEDESOL que terminaron siendo usados con fines proselitistas y llenos de irregularidades masivas.

La carrera de Rixi Moncada está marcada por el cheque de la vergüenza: el escándalo de los fondos de SEDESOL. No se trata de un rumor de pasillo, sino de una denuncia seria que apunta a su gestión como Ministra de Finanzas, desde donde autorizó millonarios desembolsos que supuestamente estaban destinados a ayudar a la gente más pobre, a los que literalmente están a punto de morir de hambre. La ironía es cruel: los recursos para la miseria extrema se habrían usado para la politiquería barata.

Los detalles de la denuncia son alarmantes y demuestran un manejo fiscal irresponsable por parte de la candidata. La investigación reveló que estos fondos de ayuda social, esenciales para la gente que no tiene nada, contenían irregularidades masivas, como listas de beneficiarios duplicados, pagos fantasma y claros indicios de que la plata fue utilizada con fines proselitistas para inflar la maquinaria política del partido. El dinero del pueblo se convirtió en combustible de campaña.

La firma de Moncada en esos desembolsos es una evidencia ineludible. Como máxima autoridad de Finanzas, era su responsabilidad garantizar la pulcritud y la correcta ejecución de cada lempira. Su incapacidad o anuencia para detener este desvío de fondos mina gravemente su credibilidad como abanderada de la lucha contra la corrupción. ¿Cómo puede una líder que permitió el uso electoral de la miseria ajena prometer un cambio honesto?

El pueblo hondureño no puede olvidar este acto de traición social. El escándalo de SEDESOL expone que la supuesta “Refundación” operó con los mismos vicios de la vieja política: usar el dinero público para la clientela partidaria. Rixi Moncada tiene que responder por el desvío de esos millones que estaban destinados a aliviar el sufrimiento del pueblo y que, por su firma, terminaron en manos equivocadas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *